HUEVOS DE CALIDAD
DE GALLINAS SANAS
Y BIEN CUIDADAS
El bienestar de los animales de granja es uno de los pilares del Modelo Europeo de Producción (MEP).
Las condiciones de manejo, transporte, alojamiento y sacrificio están recogidas en la normativa, que se basa en criterios científicos y zootécnicos para atender las necesidades de las aves a lo largo de su vida.
La sanidad y el confort de las gallinas son prioritarios para los productores de huevos, por eso están comprometidos con las regulaciones sobre control sanitario y bienestar de las ponedoras, que en la UE son muy exigentes.
Control Sanitario Estricto
La sanidad de las ponedoras se cuida y controla, ya que las aves pueden sufrir enfermedades que se transmiten a humanos. Por ello, la UE ha establecido programas de control de salmonela en las granjas de ponedoras y se vigila también la presencia de influenza aviar. La detección de cualquiera de estas enfermedades obliga a adoptar medidas estrictas de control para su eliminación.
Compromiso de los Productores
Los productores y veterinarios responsables de los protocolos sanitarios de las granjas tienen un papel activo en estas tareas. La detección temprana es clave para la seguridad alimentaria europea.
TRAZABILIDAD CONTROLADA
DESDE LA GRANJA EN CADA HUEVO
El sector europeo del huevo es pionero en la aplicación de la trazabilidad para garantizar la seguridad alimentaria y un ejemplo de efectividad, ya que llega hasta cada unidad de consumo, sea el propio huevo o el envase en el caso de los ovoproductos. La trazabilidad permite que los consumidores y también las autoridades competentes comprueben que el huevo y los ovoproductos que compran proceden de empresas autorizadas.
En general, los procesos que tienen lugar en el camino entre la granja y las tiendas están automatizados, son eficientes y rápidos. Así pueden ponerse los huevos frescos a disposición del consumidor con todas las garantías en el menor tiempo posible.
El huevo se recoge en la granja, se selecciona por calidad y peso y se envasa para su puesta en el mercado en los centros de embalaje registrados. El centro de embalaje recibe, selecciona y clasifica el huevo según las categorías legales de calidad —categorías A y B (o resto)— y peso —clases S, M, L y XL. También pueden venderse huevos sin clasificar por peso, en envases en los que se indica el peso total mínimo de los huevos que contienen.
Un tipo de huevo
para cada consumidor
La forma de producción se indica obligatoriamente en el envase y en la cáscara del huevo. Basta con fijarse en el primer dígito del código impreso.
Huevos de gallinas en jaulas acondicionadas
Las gallinas se alojan en grupos reducidos, en jaulas acondicionadas con perchas donde subir a descansar, nidos para que pongan los huevos y material para que escarben y picoteen.
Huevos de gallinas sueltas en el gallinero
Las gallinas se mueven en libertad en el interior de un gallinero cubierto, lo que les permite interactuar entre sí y con su entorno. Disponen de perchas donde subir a descansar, nidos para que pongan los huevos y material para que escarben y picoteen.
Huevos de gallinas camperas
Las gallinas se alojan en gallineros con salida permanente a parques al aire libre. Disponen de perchas donde subirse a descansar, nidos para que pongan los huevos y material para que escarben y picoteen. Los alojamientos de las gallinas son gallineros similares a los del sistema 2.
Huevos de producción ecológica
Las gallinas acceden a parques al aire libre durante el día. La forma de producción y la alimentación están reguladas por una normativa específica certificada por los Consejos Reguladores de la Agricultura Ecológica. Llevan en su envase el sello de la producción ecológica comunitaria. Los alojamientos de las gallinas son gallineros similares a los del sistema 2. También pueden llamarse ‘biológicos’, ‘orgánicos’, ‘bio’ o ‘eco’.
Todos los huevos del Modelo Europeo de Producción, sea cual sea su sistema de producción, tienen la misma calidad.
No hay huevos «mejores» por proceder de un sistema u otro. Todas las granjas autorizadas en la UE, independientemente de su sistema, aplican los más altos estándares de bienestar y sanidad de las ponedoras.
Ningún sistema de alojamiento o tipo de producción garantiza por sí mismo niveles mayores de bienestar animal, ni una calidad o valor nutricional diferenciado.
Las jaulas acondicionadas disponen de mayor espacio y equipamientos que las jaulas convencionales autorizadas en la mayoría de los países terceros y las autoridades competentes vigilan y controlan la aplicación de las normas de bienestar en las granjas.
